Este trimestre, en el ciclo de infantil, hemos trabajado el proyecto de los monstruos. Nos ha parecido una propuesta interesante, ya que el miedo aparece desde el principio en el desarrollo del niño como un fenómeno psicológico normal. Tener miedo, sentirlo, se considera incluso beneficioso, dependiendo de la situación y la necesidad con que se presente. Nos alerta de la existencia de peligros, de situaciones, seres u objetos perniciosos, etc.

El miedo, la ansiedad que provoca lo desconocido, la oscuridad, el abandono, el no ser capaz de… son emociones que dificultan el camino para actuar con confianza y seguridad, para construirse una imagen ajustada y positiva de uno mismo, para elaborar en definitiva su identidad.

El niño y la niña sienten emociones ambivalentes, el monstruo a la vez que le provoca cierta ansiedad, le atrae, envidia su fortaleza, su poder, el color de su pelaje… El niño o la niña que juega a ser un lobo, un fantasma, un monstruo, está aprendiendo a dominar sus miedos, sus temores.

La temática que hemos trabajado, en colaboración con las familias,  es un recurso para ayudar a los niños y a las niñas a elaborar la realidad a través del juego, sintiéndose seguros en su medio, sin provocarles miedos, ni asustarles; Hemos aprendido cómo son los monstruos, qué cosas comen, dónde viven, los monstruos más famosos, también hemos construido monstruos, tanto en el taller de cocina como con los materiales elaborados por los maestros y las familias, escuchado y leído cuentos que nos han asustado pero que también nos han hecho reír. Gracias a los tutores y a la colaboración de las maestras de apoyo (Sandra y Alicia), se ha podido llevar a cabo estos talleres. Ver la galería

Con tanto decirle al niño que viene el coco, le va perdiendo el miedo poco a poco.